miércoles, 24 de septiembre de 2008

21 de Septiembre: Una lucha interna

¿Realidad o Ilusión?, ¿Verdad o mentira?, ¿Sinceridad o hipocresia?

Al final, en la mente todo se mezcla y se vuelve una batida

Con sabor a la concepción que tienes respecto a la vida.


Soy una persona con una naturaleza contradictoria: Veo el mundo que me rodea y mientras una parte de mi se adapta a la realidad que tiene que enfrentar, otra sencillamente se resiste a seguir los lineamientos que la vida traza para cada uno.


Es quizas por mi falta de formalidad que veo en las reglas poca utilidad. No veo en ellas algo que me motive a seguirlas. Ironicamente, decidí estudiar una carrera basada en reglas: La abogacía.Es por ello que digo que soy contradictorio:


Soy el antagonista de mis propias convicciones; La antitesis de mis propios conceptos; El caos dentro de mi mente intranquila.


Por años, he sido del tipo de persona que le importaba mucho la opinión de los demás. Le daba tanta importancia, que era sordo a mis propios deseos. Solo me interesaba en caerle bien a mis compañeros y a mis amigos, hasta que en momentos de traición y decepción tuve una epifania: La busqueda de la simpatía de los demás es una causa pendeja.


Fue entonces cuando empecé a escucharme, pero fue allí cuando lamente no haberlo hecho antes. Lo que descubrí en mi mismo fue frustración e ira respecto a mi mismo por haber dedicado tanto tiempo en ser complaciente con los demás cuando sencillamente pude mandarlos al diablo.


Fue en ese momento en que mi mente empezó a cuestionar todo. Y fue así como de una persona complaciente pasé a ser escéptico; de confiado en paranoico. Y principalmente, fue así como perdí gran parte de mis miedos cuando descubrí que a lo unico a lo que debo tener es a mi mismo.


Para muchos de los que puedan estar leyendo estas lineas, pueden empezar a ver esto como un episodio espeluznante o sencillamente maquiavélico en la vida. Pero en realidad, esto se convirtió en mi verdadera salvación. Fue el manto que me protegió de las consecuencias de acciones complacientes contrastadas con una realidad irrefutable en la naturaleza humana:

QUID PRO QUO: Esa es la filosofía actual del ser humano. Es la verdadera religión de todos. No hay acción, pensamiento, palabra u omisión hecha por el hombre que no sea buscando un beneficio personal, o en contraparte, evitar un perjuicio en su contra.


Es por ello que ser complaciente trae consecuencias funestas para este tipo de persona: Actua de forma altruista con el projimo, esperando del mismo una respuesta similar.Es el colmo de la estupidez manifiesta.y fue asi como pase de ser escéptico a maquiavélico: Decidí ser parte del sistema, pero en lo alto de la pirámide. Fue como empecé a valorar los antivalores: mientras la sinceridad se convertía en una carga, la hipocresia se convertía en una conviente herramienta para solucionar problemas. Mientras ser buena persona era el equivalente a ser un completo mentecato, el ser una mala persona es el equivalente a mantener amenazas alejadas.


Empecé entonces a manifestarme como lo que pretendía ser: Imponente ante los demás. Egoísta, egocéntrico y muy especialmente, solo, bajo la falsa creencia de que nada estaba por encima de mi, ni nadie importaba mas que yo. Que los demás estaban a mi alrededor como herramientas a mi disposición.


Fue ante esa actitud errante que tuve nuevamente que enfrentarme a mi mismo. Si bien mi actitud era un legítimo mecanismo de defensa ante las garras de la naturaleza humana en general, ese no era yo. Utilizaba barreras para separar a los demás de mi a los fines de no quedar herido, pero no me daba cuenta que las mismas me impedían ser como soy, o al menos como era.


Y fue cuando me encontré a mi mismo, sentado en una silla en mi mente, que no me dejaba conciliar el sueño. Que me susurraba una y otra vez que estaba en un error. No era una persona complaciente para ganar amigos, nunca deje de escucharme a mi mismo. Sencillamente era lo que deseaba ser en ese entonces: Una persona de servicio. Una excepción a la regla general por la que viven los humanos: Que todo tiene que ser a beneficio personal. Me dí cuenta que no era más que un giro dentro del circulo vicioso creado por los que me hicieron como soy, y que me encargue de seguirle dando vueltas.Me convertí en lo que más odiaba, y por ello vivo en constante contradicción.


Fue entonces cuando finalmente mi ira se disipó. Es mas, me habia dado cuenta de que no había nada de que arrepentirse ni de que lamentarse porque todo lo que habia pasado creó en mi una persona forjada: Un guerrero con espada y escudo, listo para la batalla diaria que me ofrece la vida.


Y fue cuando deje de ser pendejo, solté un poco mi escepticismo y renuncie a ser maquiavélico, para al final convertirme en lo que soy: Una persona ecléctica.


Y es aqui donde volvemos al principio de la historia: ¿Cual es el beneficio de las reglas que nos trazamos en la vida?La coexistencia se hace siempre necesaria entre seres sociales, creando un equilibrio dentro de la sociedad igual a una balanza. Esta se logra a través de CIERTAS reglas.


Pero el problema de la misma radica en que gran parte de las personas quieren ubicarse del lado cómodo de la balanza: Los que saben aprovecharse de la buena fe de los demás. Este tipo de actitud genera frustración y decepción aen los que giran a su entorno, y finalmente nos coloca en una posición divina: Devolver la bofetada o dar la otra mejilla. Despues de lo narrado, considero que no podemos corresponder una mala actitud con otra similar.


Te instó a que cuando termines de leer esta abstracta e imaginaria narración, te des cuenta que la traición, la humillación, la frustración y la decepción no son más que estados mentales. A la hora de rehusarnos a perdonar una traición, insistimos en quedarnos traicionados. A la hora de rendirnos, insistimos en quedarnos frustrados. Cuando dejamos de confiar en los demás, decidimos hacer alianza con la decepción.


No regales tu confianza a todo el que se te acerque. Ayuda y comparte con los demás, pero con mesura y cuidado de que vean en ti un alma caritativa. Busca en ti mismo el altruismo y la caridad hacia los demás, y te prometo que en el transcurso encontrarás a más gente como tú, con las que romperas las reglas depredadoras con las que supuestamente nace el ser humano.


Soy una persona contradictoria: Por un lado veo el mundo como es y lo acepto, porque al final es la realidad a la que debo aferrarme si quiero permanecer objetivo. Por otro lado, veo las cosas como deberían ser y solo puedo pensar: ¿Basta con quejarme y reprochar todo lo que considero mal hecho, o debo actuar y poner de mi parte para cambiar el mundo?. Sólo pienso una sola respuesta:

DESAFIA EL MUNDO Y TE ESCUPIRAN EN LA CARA, PERO AL MENOS SENTIRAS UNA SENSACION DE FRESCURA