Se desarrolla una trama interesante y complicada, dividida en capitulos o etapas que van evolucionando y complementando el desarrollo de la obra, hasta llegar a un desenlace brillante, que deja perplejo al lector... porque todos los capitulos del libro se ven conectados en las frases finales del mismo.
Sin embargo, lo triste del caso es que por interesante que sea el libro, viene numerado en páginas. Un numero mayor cada vez que avanzas en la lectura, cuando en realidad debiera mejor ser un conteo regresivo para llegar a su final. Definitivamente, la vida NO es como un libro, porque con un libro no sabemos cómo terminará todo, pero si el CUANDO. La historia desarrollada en un libro viene con una muerte anunciada cada vez que es reducido el grosor de las páginas que quedan por leer. Y ese es el misterio que la vida posee respecto a nosotros...
Si nuestra vida fuera un libro,
1. ¿Cual libro preferirías ser?
La respuesta inmediata a esta pregunta seria: Definitivamente un libro grueso de páginas. Entonces seríamos un Don Quijote, o una Ilíada, una Anna Karenina o cualquiera de esos mata-burros que podría acabar con toda una manada. La realidad no deja de ser la misma: Todos tenemos un conteo regresivo tatuado en nuestra frente, invisible para nosotros y para los demás, pero está ahí. No importa si optamos vivir 90 años... esos 90 años pasarán y terminaremos viendole la cara a la muerte.
2. Olvidemos entonces de la cantidad, ¿Que tal la calidad del libro?
Bueno... es interesante la pregunta. Personas han vivido cortamente en esta vida, pero han logrado con su reducida existencia cosas que no lo han hecho otras con alta longevida. Han logrado metas presumidas inalcanzables, han realizado verdaderos milagros para si mismos o para los demás, pero al final, estas historias llenas de anécdotas entretenidas terminan de la misma forma que aquel que no hizo nada con ella.
La vida, por más interesante que resultare, tiene un fin establecido. Todo lo que hacemos o dejamos de hacer, la fortuna que nos ganamos o las tragedias que sufrimos se reducen a un momento crucial al que nadie ha sabido escapar. No por ello le quito mérito a quienes en vida supieron dejar un legado a la posteridad, pero prevalece una interrogante: ¿Acaso existe algún merito en hacer algo con la vida, si al final nada varía el cómo o el cuando?.
3. ¿Y qué tal si pudieramos hojear nuestro propio libro?
Una popular salsa decía "La vida te da sorpresas, sorpresa te da la vida". Es porque es el factor sorpresa los que nos motiva a hacer lo que hacemos, a esperar lo inesperado, a evitar lo inevitable. La sorpresa es la manifestación para el ser humano de su Fé y Esperanza. Leer nuestro futuro y más específicamente como todo termina acaba sencillamente con la ilusión de vivir. Es más que un regalo, una maldición: Conocer el número de páginas que le faltan a nuestro libro y cual es el desenlace.
"Pierdo el tiempo pensando en lo esencialque a veces dejo pasar....Tantos instantes he ignorado yacapaces de haberme cambiado"
H.S.
En estas breves lineas encuentro una tentativa respuesta a la verdadera interrogante de esta entrada: ¿Cuál es el significado de la vida?. La verdad, no creo que la vida sea una cuestión de significado, sino de apreciación: Sacarle el mayor provecho a ella, pero sin olvidar las pequeñas cosas que nos rodea de ella. Por ejemplo, estoy ahora en mi oficina, escribiendo esta entrada del blog, y veo tranquilidad a mi alrededor, cosa que es rara un lunes por la mañana, por lo que los dejo con estas lineas incompletas mientras disfruto de este insignificante momento, dejando finalmente una frase: Despeja la muerte de tu ecuación y le sacarás mayor partida a la vida.
NOTA: No creo que la vida sea como las películas, ni como los videojuegos. No voy con esa analogía por una sencilla razón: NO HAY SECUELAS.
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